Es un Documental de Ron Fricke, aclamado Director de Fotografía Estadounidense. Esta pieza trae ante nuestros ojos la naturaleza del planeta, con majestuosos planos generales, suaves movimientos de cámara, que se complementan con una música étnica de distintos lugares del mundo. Podemos visualizar desde un Simio en los lagos de invierno en Japón, pasando por judíos ortodoxos, los monjes budistas, el Muro de los Lamentos, selvas, volcanes, el Golfo Pérsico después de la Guerra, yacimientos petrolíferos, Pirámides de Egipto, el monte Everest, trabajadores de fábrica y el dramático proceso de la faena de unos inocentes pollitos.
Este documental no tiene una narración de voz en off, ya que simplemente la explicación de las cosas esta en el pestañeo nuestro y en la conciencia que vamos formando al presenciarlo. Ron Fricke logra sensibilizarnos con las imágenes, con un tratamiento delicado y dejando toda la técnica y calidad en su cámara de 70 mm.
Fricke utiliza constantemente imágenes de lapsos de tiempo, por ejemplo de tráfico de automóviles y peatones, personal de industrias en pleno proceso de trabajo, donde claramente visualizamos un mundo mecánico, donde el hombre pasa a ser un robot, esclavo del cemento y de los engranajes, que se contrasta totalmente con las imágenes de tribus o culturas de vida en lugares de nuestro planeta que son ajenos al bullicio.
El tratamiento que se le ha dado a esta pieza, esta tan bien logrado, que cuando comenzamos a observar la naturaleza de nuestro planeta, de pronto sucumbe la civilización moderna y fría, y nos comienza a perturbar, deseando volver a las imágenes, por ejemplo, de un mar de nubes que se puede observar desde las alturas de las montañas. Tan dramático se hace visualizar el proceso de trabajo de los pollos en las fábricas, que llegamos a necesitar contemplar a una niña inocente de una tribu.
El tema de este documental es la relación del ser humano con la naturaleza y la cultura de nuestro planeta.
El director, Ron Fricke, impone su punto de vista basado en que el planeta Tierra es rico en belleza.
La premisa que podemos deducir, es que el ser humano se transforma en un robot que no tan solo destruye el mundo, sino que no aprovecha las maravillas de la naturaleza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario